Renuevan la Escuela Especial Lourdes de Quintero para potenciar el desarrollo de sus estudiantes
- Una jornada de voluntariado impulsada por Desafío Levantemos Chile y BASF Chile permitió transformar los espacios exteriores del establecimiento.
- El proyecto colaborativo facilita el aprendizaje activo y la exploración segura mediante áreas de recreación acogedoras y estimulantes.
Valparaíso, mayo 2026- La Escuela Especial Lourdes de Quintero renovó sus espacios exteriores gracias a un trabajo conjunto entre Desafío Levantemos Chile y la empresa BASF Chile, logrando mejorar el entorno de un establecimiento que cumple un rol fundamental para la comunidad local.
El recinto atiende a estudiantes con necesidades educativas especiales incluyendo a alumnos con autismo y neurodivergentes. Según cifras del Centro de Estudios del Ministerio de Educación, el sistema escolar chileno cuenta con más de 473.000 alumnos inscritos bajo esta categoría de apoyo. Con el propósito de respaldar a esta gran diversidad de escolares y fortalecer su independencia diaria, el proyecto adaptó la infraestructura del lugar para que funcione como una herramienta de desarrollo integral.
“Gracias al trabajo de hoy, nuestros alumnos van a tener recreos más agradables y cómodos”, señala Alejandra Rojas, directora de la Escuela Especial Lourdes de Quintero.
“Muchos proyectos de las escuelas especiales se concretan por el apoyo de empresas y otras instituciones, porque el dinero que tenemos se usa en profesionales y no siempre alcanzan para mejorar estos espacios. Esto nos ayuda a terminar la segregación y que se conozca nuestra realidad: una escuela especial es un lugar de integración”.
Para este modelo educativo, el patio es un escenario de aprendizaje y descubrimiento. Por eso, las labores se centraron en habilitar zonas seguras que promuevan el juego y estimulen los sentidos de forma amigable. Estos entornos renovados permiten que la comunidad escolar interactúe mejor con su medio y crezca en un espacio diseñado para sus requerimientos reales.
La modernización fue posible gracias al trabajo coordinado y el esfuerzo de todos los asistentes. Durante la jornada, 22 voluntarios de BASF Chile dedicaron su tiempo para renovar el recinto y apoyar directamente la gestión de la fundación.
“Con esta ayuda, los alumnos podrán aprovechar de mejor manera sus espacios y desarrollar sus actividades en un entorno más digno y adecuado”, aseguró Nicolás Birrell, presidente de Desafío Levantemos Chile. “Agradecemos profundamente a empresas comprometidas con las comunidades como BASF, que entienden que este trabajo va mucho más allá de lo material, también busca generar conciencia sobre las problemáticas sociales que viven muchas familias y comunidades a nuestro alrededor”.
Por su parte, Allan Picoli, gerente general de BASF Chile, recalcó la importancia de la actividad. “BASF está inserta en esta localidad hace 57 años, por lo que aportar en un voluntariado así nos conecta con la comunidad de la que formamos parte. Más allá de nuestro trabajo diario, creemos que es fundamental escuchar, comprender las necesidades del entorno y apoyar de manera concreta a quienes nos rodean”.
El verdadero valor de esta intervención radica en su impacto diario sobre la comunidad escolar. Más allá de la renovación física, este esfuerzo conjunto entrega a las familias y estudiantes un espacio que responde a sus necesidades reales. Es un paso concreto para asegurar que cada niño y joven de Quintero viva su etapa educativa en un entorno seguro, estimulante y feliz.
