A los 24 años se hizo cargo de todo. Hoy nos necesita.
Creemos en los jóvenes que transforman el dolor en motor. A sus 24 años, en una zona rural del Ñuble, Marco Antonio tuvo que asumir el rol de jefe de hogar tras perder a su papá. Lejos de rendirse, convirtió su creatividad en un servicio vital y en el sustento de su familia.
Su talento para el estampado ya es reconocido en la zona: viste a barberos, bomberos y emprendedores locales. Tiene los clientes y las ganas, pero su maquinaria actual le quedó chica. Para dar el salto, necesita tecnología que esté a la altura de su demanda.
Marco necesita una estampadora profesional de gran formato. Esta herramienta no es solo para imprimir más poleras, es para asegurar la independencia económica y el futuro de su hogar.
¡Súmate y pongamos sobre la mesa las herramientas para que Marco siga trabajando para su futuro!