Una sierra de banco para Ricardo de la región de Ñuble
Para Ricardo, la carpintería es mucho más que un trabajo: es tradición familiar, es sustento y es pasión. Hace algunos años sufrió la pérdida de su mano y antebrazo izquierdo. Para cualquier maestro mueblista, eso podría significar el fin de su oficio. Pero Ricardo decidió que no sería el final de su historia.
Desde su hogar en un sector rural de Ninhue, continúa restaurando muebles y creando nuevas piezas. Ha aprendido a adaptarse, a reinventar sus movimientos y a no rendirse. Su hermano lo apoya en las tareas más complejas, pero él sueña con volver a trabajar con mayor autonomía, seguridad y precisión.
Hoy necesita una Sierra de Banco. Esta herramienta le permitirá realizar cortes complejos con exactitud, disminuir riesgos y mejorar su producción. No se trata solo de eficiencia, se trata de devolverle independencia.
Tu aporte puede convertirse en la herramienta que le permita seguir construyendo su futuro con sus propias manos. Dona hoy y ayúdanos a equipar a Ricardo para que siga creando.