Que nada detenga los valientes pasos de Silvia.
A sus 49 años, la vida de Silvia dio un vuelco brutal: las secuelas del COVID-19 le arrebataron una pierna y el 98% de su visión. Sin embargo, su espíritu es inquebrantable. Con seis años de rehabilitación a cuestas y apenas un 2% de capacidad visual, esta exguardia de seguridad es el motor de su hogar, cuidando de su sobrina y de sus padres enfermos con una entereza que inspira.
Para Silvia, caminar no es solo trasladarse; es su independencia y su dignidad. Lamentablemente, esa libertad hoy está en riesgo. El liner de su prótesis (la funda que protege su piel del roce) ya cumplió su vida. Usarlo desgastado le provoca heridas, dolor y la obliga a la inmovilidad. Con su pensión actual es imposible costear el recambio que le permite seguir en pie.
Para no perder su autonomía y poder seguir cuidando de los suyos, Silvia necesita con urgencia un liner con peeling para su prótesis.
¡Tu aporte es el impulso que Silvia necesita para seguir adelante! Súmate a la acción.