Carolina, caballos que sanan y esperanza que crece
Carolina, caballos que sanan y esperanza que crece
Desde hace 7 años, Carolina Hormazábal dedica su vida a la hipoterapia, después de una larga trayectoria en el mundo ecuestre. Hoy atiende a 35 niños con distintos diagnósticos, entregándoles un espacio de rehabilitación y cariño a través de sus cinco caballos.
Su labor no se detiene ahí: está levantando una sala de estimulación para que fonoaudiólogas puedan trabajar de manera gratuita con los niños, y recientemente comenzó un huerto que complementa la rehabilitación con experiencias de contacto y aprendizaje. Todo esto lo hace desde la casa de su fundadora, funcionando viernes y sábado, con el único apoyo recibido hasta ahora de la Embajada de Argelia.
Carolina necesita ayuda para terminar de equipar la sala y seguir ofreciendo un espacio digno y completo para los niños y sus familias. Cada aporte se transforma en más oportunidades de rehabilitación, más sonrisas y más esperanza.
A Mí Sí Me Importa, porque detrás de cada caballo y cada terapia, hay un niño que sueña con un futuro mejor.