A Mauricio le sobran ganas, le falta una máquina.
La historia de Don Mauricio nos enseña a nunca bajar los brazos. Después de vencer un cáncer y volver a caminar contra todo pronóstico, su único sueño es seguir haciendo lo que ama: trabajar su tierra para sostener a su familia. Es un ejemplo de esfuerzo y dignidad que nos inspira a todos.
Hoy, su tremenda voluntad choca con una barrera física. Las secuelas le impiden hacer el trabajo pesado que el campo exige. Pero juntos podemos derribar ese obstáculo, entregándole la herramienta que sus manos y su espalda ya no pueden reemplazar.
Don Mauricio necesita una máquina de arado que haga la fuerza por él. Con este equipo, podrá seguir cultivando su tierra de forma segura y productiva.
Tu ayuda es el motor que él necesita para que su increíble historia siga dando frutos. ¡Súmate a la acción!