Carolina teje esperanza entre cenizas
En septiembre de 2025, un incendio arrasó con la casa y el negocio de la familia Rojas Cisternas. Padres e hijos quedaron con lo puesto, perdiendo no solo su hogar, sino también el sustento que Carolina había levantado con esfuerzo.
Carolina había convertido su casa en un espacio de encuentro para la comunidad: allí vendía ropa usada y, sobre todo, lanas y accesorios para tejer, bordar e hilar. Su público eran tejedoras que buscaban fibras naturales de calidad —alpaca, algodón merino, lino y lana de oveja— materiales escasos y costosos, pero que ella lograba conseguir para mantener viva la tradición.
Hoy, tras la tragedia, Carolina ha logrado invertir en acrílicos y sintéticos, pero su gran fuerte siempre fueron las fibras naturales, las que daban identidad y valor a su trabajo. Recuperarlas es clave para que pueda volver a sostener a su familia y a la comunidad que confía en ella.
Tu ayuda puede ser el hilo que le permita reconstruir su negocio y volver a tejer esperanza. A Mí Sí Me Importa, porque detrás de cada ovillo hay una familia que lucha por levantarse.