El clásico local de Irene necesita un nuevo impulso. ¡Ayudemosla!
Desde 2008, el local de Irene es un clásico en el centro de Santiago. Entre fotocopias, colaciones y una sonrisa, se ganó el cariño de toda una comunidad. Sin embargo, un grave problema de salud la obligó a cerrar temporalmente. Creemos en apoyar a quienes, tras una pausa difícil, vuelven con la frente en alto para recuperar su fuente de trabajo.
Hoy, Irene superó la prueba y volvió a abrir con la energía del primer día. El problema es que los meses de cierre le pasaron la cuenta a su equipamiento. Su local funciona a medias porque sus herramientas ya no rinden. Su voluntad está intacta, pero tu aporte es la inyección de energía vital para que su negocio vuelva a brillar y ella recupere su estabilidad.
Para atender a sus clientes como siempre, Irene necesita renovar su equipo esencial: un mesón vitrina, una anilladora, un refrigerador mantenedor de frío y un notebook.
¡Súmate a la acción y devolvamos la fuerza a este histórico rincón de Santiago!